Si fueras a ser convertido en cualquier animal, ¿cuál te gustaría ser? De una pregunta que pudiera aparecer en un bar, en una plática de borrachos o incluso una duda de dos niños en una escuela primaria nace una película de Yorgos Lanthimos.

La premisa es simple, al llegar a cierta edad te debes casar para poder seguir en la sociedad, los solteros entran en un programa en el que o consiguen pareja o son convertidos en animales; no obstante, si intentan escapar del programa o incumplen las reglas forman parte de una raza marginada denominada solitarios que viven en los bosques y tienen prohibido enamorarse y son cazados como animales por aquellos que están en el programa de encontrar pareja. Viéndolo así la premisa no es tan simple, necesité más de tres lineas para definirla.

Si ya de por sí la idea es interesante, el clima que se plantea es magistral por dos cuestiones; la primera es exageradamente extraño ya que andan entre el humor negro y la ironía y la segunda, la música soporta perfectamente todo lo que sucede siendo repetitiva y exagerada; lo que crea una comedia negra con un gustillo elegante y precioso que basa su temática en un punto más que discutido, pero sumamente importante: ¿existe el amor real?

Es una película dramática que habla de sacrificio, de la búsqueda de la pareja, el amor desinteresado y sobre todo, la realidad de la vida y de cómo nos acercamos a los demás; es sin duda el reflejo de una sociedad fría en la que cada vez es más difícil convivir por el desinterés en el que nos tenemos que mover día a día.

Muchos pueden decir muchas cosas sobre el final, sin embargo, aunque pudiera parecer poco claro, tiene una manera de descifrarse, así que los invito encarecidamente a que disfruten de este filme ya que es una obra poco común que tiene un lugar muy especial dentro de la cinematografía y es altamente disfrutable.

Les dejo el tráiler para que se puedan dar una idea del nivel de la película: