Muchos nos acordamos del falso documental conocido como mockumentary, entre los que puede entrar Grave Encounters, REC y Chronicle; a diferencia de estas películas Lake Mungo cuida que se acerque muchísimo más al formato más conocido del documental en el que se hacen entrevistas y los involucrados dan su testimonio acerca de un acontecimiento, que en este caso es la aparición del cadáver de una joven en el lago. Esta película australiana logra lo que desde hace mucho tiempo no se había alcanzado que es genuinamente dar miedo, ya que se basa en cuestiones como el destino, si existe la vida más allá de la muerte y los secretos que todos guardamos, sobre todo cuando se piensa en la imagen que los demás tienen de nosotros; es decir, si los otros saben quiénes somos realmente.

Más allá de toda la historia y el desarrollo hay pocas películas a las que considero desoladoras, filmes que logran crear un vacío existencial en el espectador porque evidencian la poca noción que tenemos de lo divino y lo terrenal y de lo que significa estar vivos y dejar una huella en los que conocemos y nos creen conocer.

Lake Mungo no es una historia de fantasmas ni busca el susto fácil sino que ahonda profundamente en el miedo a lo desconocido y en el horror de conocer el destino es un thriller psicológico poderoso; por lo que para verla es necesario estar preparado para conocer una historia diferente de terror sumamente bien lograda, en la que la que se pueden conocer diferentes perspectivas sobre un mismo caso y la influencia de la familia en cada individuo. Puede ser que no todos los que la vean se sientan atraídos por los conflictos que plantea; sin embargo, es una película que se sale del molde de manera abierta y es altamente envolvente ya que saben manejar los cambios en la trama para bien pasando del terror al drama y volviendo al terror de manera más fuerte y profunda con toques de investigación policial.

 

Aunque no es una película para personas susceptibles, dejaré el tráiler